Saliendo desde Santa Cília se trata de subir hasta el Tozal de Cubillas y realizar una circular por toda la extensión de cima para contemplar unos bellos espacios con características poco usuales en nuestras montañas. La Grallera de Guara, una sima de una profundidad vertiginosa y las espectaculares Dolinas de Cupierlo (LIG, Lugar de Interés geológico), sin olvidarnos de las Balseta de Fondarrés que encontramos en la subida al Tozal.
Cuado llegamos a Santa Cília seguimos por la calle única hasta arriba y, pasado el cementerio, tomamos la pista que va por la derecha. A un quilómetro, aparcamos en el espacio que encontramos frente el plafón explicativo de las rutas.
1938m Por fin llegamos a la caseta que está en la cima de Cubillas, de base cuadrada con funciones metereológicas. Desde alli podemos contemplar los otros dos picos de la sierra, el Tozal de Guara i el Cabezo, así como una magnífica panorámica del Pirineo por el Norte y buena parte del Somontano por el Sur.
1695m Después de crestear unos 500m dirección Este, tomamos el sendero de la izquierda que nos acercará a la mítica Grallera de Guara. Se trata de una sima de más de 270m explorados, que alberga algunas historias que han despertado interés entre la población. Debemos ser prudentes y no acercarnos demasiado al borde por un posible deslizamiento. El nombre de grallera se debe a que es un espacio donde anidan las grallas (grajos)
1687m Desde este punto observamos buena parte de los Llanos de Cupierlo, en los que destacan una depresiones circulares que filtran el agua de lluvia que se denominan dolinas. La Dolinas de Cupierlo, también denominadas Hoyos de Guara, ocupan una extensiónde 4km cuadrados entre los picos de Cubillas y el Cabezo, y se pueden contabilizar hasta más de 250. Constituyen un autentico LIG (lugar de interés geológico) por la Red Natural de Aragón.
Para volver terminamos la circular y bajamos por la misma ruta que hemos subido.
La única dificultad se deriva del desnivel positivo que debemos cubrir (1255m) y la altura total de la cima (1938m). Hay que consultar el pronóstico metereológico, llevar calzado adecuado y un buen equipo de abrigo ya que a veces el tiempo en la cima puede cambiar en pocas horas. Al llegar a la Grallera no hay que acercarse demasiado al borde.